martes, 10 de marzo de 2015

NUEVAS HERRAMIENTAS SOCIALES PARA LA GESTION DEL TALENTO CURSO ON LINE



NUEVAS HERRAMIENTAS SOCIALES PARA LA GESTION DEL TALENTO
 CURSO ON LINE



PARA COMUNICARSE CON LOS RESPONSABLES DEL CURSO CONOCER PRECIO Y DIAS FAVOR ENVIAR CORREO A AC.CAPITALHUMANO@GMAIL.COM O LLAMAR AL 0416 798 11 46

PARA MAS INFORMACION VISITE NUESTRO FANS PAGE EN FACEBOOK Y DALE ME GUSTA
https://www.facebook.com/pages/AC-Capital-Humano/565353870143106?ref=hl

martes, 24 de febrero de 2015

La gestión del talento en 5 claves: más allá de la moda

La gestión del talento en 5 claves: más allá de la moda

Hace unos años María, como Directora de Recursos Humanos, escuchó la palabra gestión del talento y le pareció una moda nueva que surgía como había pasado con muchas otras palabras que había oído en conferencias como la gestión del conocimiento, o el aprendizaje organizativo… , y lo común a estas nuevas tendencias es que todas intentaban avanzar en las teorías del conocimiento en su aplicación al capital humano. De hecho, María siempre que iba a un seminario o a alguna charla escuchaba con avidez de cara a poder implementar algo en su organización. Pero muchas veces le costaba adaptar esos modelos a su empresa donde aun primaban prácticas de administración de personal más que de desarrollo organizativo.
María, como muchos otros directores de RRHH, tienen sus funciones bien definidas de estrategia, planificación, reclutamiento y selección, orientación, formación y desarrollo, retribución, evaluación del rendimiento, gestión de la diversidad, conciliación, relaciones laborales, etc. Sin embargo, cuando comenzó a escuchar las diferencias con respecto a lo que aportaba la gestión del talento se dio cuenta de que igual valía la pena ir probando poco a poco.
Lo primero es que en la gestión del talento muchas de estas prácticas de RRHH no son tratadas de modo independiente sino estratégicamente vinculadas. Por ejemplo, si no hacemos un buen plan de selección podemos tener problemas claros en la evaluación del rendimiento al no haber tenido en cuenta todos los criterios de las competencias del puesto. O incluso que el empleado se vaya o se le despida por no encajar con el puesto en su rendimiento. O por ejemplo, si decidimos hacer una formación específica a los mandos intermedios, hasta qué punto tiene que ver con su desarrollo organizativo y su mejora en el rendimiento laboral. Por lo tanto, una primera diferencia es que la gestión del talento es mucho más sistémica, pues cuando movemos una pieza del puzle afectamos a muchas otras, nada es independiente sino interdependiente. Tenemos que verlo todo en conjunto nada en particular.
En segundo lugar, se dio cuenta que la mayoría de prácticas que utilizaba antes no estaban del todo vinculadas con los objetivos de la dirección ni de la empresa, pues se iban difuminando en planes que muchas veces distaban de los intereses de la empresa. En este sentido, María comprobó que la gestión del talento se basaba en los modelos competenciales donde tanto la selección, formación, desarrollo, retribución y evaluación del rendimiento se utilizaban con los mismos parámetros, es decir, con las competencias genéricas de la empresa y específicas del departamento y del puesto. Todo era medido con un mismo sistema y parametrizado.
Lo tercero es que la gestión del talento cuidaba mucho más la marca del empleador (employer branding) para atraer a los mejores posibles al puesto, y esto significaba estrategias que tenía que co-organizar con el departamento de marketing y comunicación. Esto le vino muy bien, pues incluso todos sus planes internos tenían siempre este toque más profesional en la comunicación y presentación haciéndolos más atractivos a los empleados. Por ello, se cuidaba la reputación de la empresa y el no generar incoherencias ni discrepancias entre lo que se prometía y lo que se hacía. Esto conllevó muchas reflexiones entre todo el cuadro directivo y por lo tanto incluso su implicación en la gestión del talento. Y esto con el tiempo le ayudó mucho en la mejora del clima y en la evaluación del personal.
En cuarto lugar, le ayudó a comprender que la gestión del talento la hacen todos los líderes y directivos de la empresa, pues es responsabilidad de todos participar activamente y construir los planes y sistemas competenciales y las estrategias concretas de gestión del talento. Pues si los líderes no gestionan bien el talento, cae la productividad, la innovación y la motivación entre muchas otras. Por eso, no hubo más remedio que organizar planes conjuntos con el resto de departamentos, era la única opción que tenía. De este modo, ocupó el rol de gestora del cambio y organizó seminarios para sus directivos para que pudieran comprender y aplicar los principios de la gestión del talento organizativo. Esto quizás le costó más de lo que pensaba, pues no es nada fácil cuando hay tantos estilos directivos como líderes o directivos en la organización. Y los cambios actitudinales directivos cuestan más tiempo pero si se dan los resultados para la organización son realmente importantes.
Por último, comenzó a hablar de resultados de negocio, de temas financieros y de impacto en la organización. Todo ello con indicadores vinculados a las acciones estratégicas realizadas. Por ejemplo, analizó el impacto de del programa titulado “Innovando hasta en los pequeños detalles”, también compartió resultados del plan “productividad personal, mejora organizativa” y de “reconoce sin parar…”. Otro plan de gran impacto fue “comunicando y comunicando…”. Otros aun están en marcha como el de “liderando con el ejemplo…” o el de “nuevos escenarios de incertidumbre”. Pero en realidad todos son planes estratégicos ampliamente vinculados con los objetivos concretos que tiene la dirección. Y lo más importante, tanto el CEO como el resto del cuadro directivo apoyan a María y su equipo.
No hay empresa perfecta por mucho que nos lo quieran vender pues son como las personas: contradictorias, llenas de incertidumbre y muchas veces altamente cargadas de inequidad. Lo más dramático es que, como las personas también, no son conscientes de ello pues a pesar de que nuestras intenciones siempre son buenas no necesariamente lo son el modo de ponerlo en práctica. María es muy consciente de las limitaciones de su empresa, pero es optimista pues ha conseguido hacer en cinco años cosas inconcebibles con el mismo presupuesto. Ella lo atribuye a que se ha atrevido y sobre todo a que ha buscado dar un paso adelante en los RRHH, pasando a la dirección de personas y la gestión del talento. La palabra talento puede ser moda pero no los planes que conlleva ni la perspectiva que supone. Y eso en el fondo es lo más importante, sobretodo cuando tiene tan alta aplicación a la pequeña y mediana empresa.
Con informacion de: http://www.rrhhmagazine.com/articulos.asp?id=1230

jueves, 26 de junio de 2014

¿Trabajar en lo que queremos o en lo que podemos..?

¿Trabajar en lo que queremos o en lo que podemos..?


31 de mayo, 2014 ·
Trabajar en lo que se quiere o puede
A la pregunta que titula esta Coach-tión, la primera respuesta que impulsivamente me nace desde la evidente constatación es… “en lo que podemos”. Pero si me detengo algo a meditar puede que conteste a la manera gallega un… “depende”, que tras un análisis mayor seguro se convertirá… “en lo que queremos”, aunque esto último requiere de una explicación para no ser yo confundido con quienes esto mismo defienden pero desde otra muy diferente posición.
Cuando todavía estaba cursando mis estudios universitarios conocí a alguien cuya primera conversación, al explicarme su trayectoria profesional, me cautivó. Era algunos años mayor que yo y ya disfrutaba de gran notoriedad profesional en el sector de la publicidad española, mundo al que accedió según sus palabras desde cero, con determinación y por cansancio de su anterior ocupación con la que valientemente rompió para explorar la que consideraba, sin presuntamente conocerla, su verdadera vocación. Dicho así, tanto el lector como entonces yo considerará como modelo de “trabajar en lo que se quiere” a este señor que llegó a dirigir una de las agencias de publicidad de mayor facturación, ahora eso sí, por herencia fortuita de un familiar lejano y no querencia de un clarividente e imperturbable espíritu emprendedor. Del farsante aprendí una impagable lección.
Desde aquello, introduzco en el cajón de la cuarentena para su demostración toda manifestación estentórea que escucho de éxito en cualquier profesión que sea sospechosa de pertenecer a las fantasías animadas de ayer y de hoy. Que sea fruto de embustes propios de quienes la arrogancia les desborda disfrazando la realidad de ropajes de embaucador. No nos engañemos, todo es mucho más complicado a la hora de cristalizar laboralmente una ilusión y no se resuelve solo con animar el deseo de un trabajo mejor.
En tiempos de crisis triunfan las corrientes de pensamiento positivista que ejercen de bálsamos chamánicos para aquellas personas que los escuchan solo con el corazón, pues no resisten cualquier análisis de la razón. Una de estas tendencias proclama irresponsablemente la posibilidad universal de “trabajar en lo que se quiere”, lo que directamente es una contradicción por razones obvias de saturación (por poner uno de los muchos ejemplos posibles, no puede haber tantos médicos como vocaciones personales de serlo). Más que posibilidad, habría que hablar honestamente de probabilidad y ello pese a su bajísima dimensión. Tratar de convencer a todos de que podrán alcanzar su actividad laboral soñada es la mejor forma de fomentar, sobre todo hoy, la insatisfacción personal por fracaso y lo que es peor, la temida depresión por frustración.
No nos equivoquemos, todos trabajamos en lo que podemos, lo cual en muchas situaciones no debe estar en contradicción con que ello pueda ser también lo que queremos, pues en esta vida es de sabios lograr combinar el poder con el querer como mejor ejercicio de adecuación a una realidad que, por difícil, lo que exige es fluida navegación. Evidentemente no hablo de resignación, sino de búsqueda proactiva para encontrar en lo que hacemos hoy algunos motivos de satisfacción. En entender que cada trabajo, aun no siendo el deseado, esconde posibilidades de justificación que solo podrán descubrirse desde la actitud serena de quien entiende su vida no como una desbocada competición, sino como un largo y personal camino de realización en el que también cabe por momentos la adaptación.
Trabajar en lo que queremos pasa primero por aceptar sin frustración trabajar en lo que podemos a la manera de un Marco Aurelio cuando, hace más de dos mil años, sabiamente nos recomendó el no obstinarse en lo improbable, luchar por lo probable y antes, distinguir entre los dos…
Saludos de Antonio J. Alonso

Fuente: http://www.alonso-businesscoaching.es/

Estas son las carreras con las que conseguirás un trabajo

Estas son las carreras con las que conseguirás un trabajo

Administración y Dirección de Empresas e Ingeniería Técnica Industrial son las titulaciones que más salidas profesionales tienen. El sector servicios y la Comunidad de Madrid aglutinan la oferta laboral.


Estas son las carreras con las que conseguirás un trabajo
Ampliar foto
Un 61,4% de las ofertas de empleo pide expresamente que los candidatos tengan una titulación universitaria. Son aquellos con Administración y Dirección de Empresas (ADE) y con Ingeniería Técnica Industrial los más demandados por el mercado laboral, según el V Informe Adecco Professional sobre carreras con más salidas profesionales. Aunque la experiencia internacional y el conocimiento de idiomas también son elementos que tienen en cuenta las empresas en la selección de los jóvenes, la formación parece decisiva cuando se trata de acceder al primer empleo.LA DEMANDALos titulados universitarios han mejorado ligeramente (0,5 puntos porcentuales) su presencia respecto al año anterior, con lo que siguen liderando la oferta de empleo cualificado. En algunos casos, esta búsqueda se amplía a un abanico de titulaciones de un área concreta: más del 8% busca diplomados o ingenieros técnicos en general, sin especificar titulación; y un 12% solicita ser ingeniero, licenciado o poseer un grado universitario.LAS CARRERASADE vuelve a ser la carrera más requerida por las empresas, con el 4,5% de las ofertas, un incremento de tres décimas comparado con el año anterior. Esta cifra aumenta hasta el 7,3% si se tienen en cuenta sólo las ofertas en las que se demandan universitarios.
La mayor escalada la protagoniza la Ingeniería Técnica Industrial. Si en 2012 ocupaba la cuarta posición, el año pasado fue la segunda en orden de preferencia: del total de las ofertas analizadas, un 3,5% correspondió a estos ingenieros. Por detrás de estos titulados se encuentran los ingenieros industriales e informáticos, tercera y cuarta posición, respectivamente, en el ránking. Entre los licenciados que consolidan su puesto están los de Ciencias Empresariales, Economía y Derecho.LAS TITULACIONESLas áreas de conocimiento técnicas y jurídico-social ganan por goleada al resto de las titulaciones, por encima de ciencias y humanidades. Las dos primeras, con el 42,1% y el 38%, respectivamente, copan la demanda; lejos de ciencias, que ronda el 15%, y de humanidades, que representa en torno al 5%.
El mercado laboral aumenta su interés por Medicina, Química, Farmacia y Enfermería
Entre todos los graduados, el informe destaca a los ingenieros vinculados a las TIC: mantienen su escalada porcentual desde hace diez años, periodo en el que han pasado de recibir el 3,1% de las ofertas laborales al 13,6% actual. Las titulaciones relacionadas con el ámbito científico y sanitario se estabilizan en el 15,2% en 2013, el mismo porcentaje que en el ejercicio anterior. Destacan, eso sí, Medicina, Química, Farmacia y Enfermería como carreras de referencia, rompiéndose la tendencia descendiente que iniciaron en 2010.LAS AUTONOMÍASMadrid, con el 21,7% de la oferta de empleo, es la comunidad autónoma que más demanda a profesionales titulados. En segundo lugar se encuentra Cataluña, que con el 19,3% aumenta casi un punto porcentual su aportación respecto a 2012, que aglutinaba el 18,5% de las ofertas. Los siguientes puestos los ocupan Andalucía (11%), País Vasco (9,7%) y Valencia (7,7%).Tu primer sueldo...¿Por vocación o por obligación? Hoy día son muchos los jóvenes que se enfrentan a este dilema antes de elegir carrera universitaria. Y no es para menos. El estéril mercado laboral ha puesto contra las cuerdas a muchos estudiantes que se ven en la obligación de decidir con la cabeza o con las tripas.
Según el último informe de Adecco sobre las carreras con más salidas profesionales, el sector servicios fue, en 2013, el que más ofertas de empleo para titulados aglutinó: el 8,2% del total. El área de informática e Internet engloba el 7,8% de las ofertas de empleo.
Según el estudio Los + Buscados 2014, elaborado por Adecco, el sector de ventas y márketing es uno de los que tira del mercado laboral y el key account manager en nuevas tecnologías puede llegar a cobrar entre los 40.000 y los 60.000 euros brutos anuales.Ruta para acceder a tu nuevo empleo- El currículo puede llegar a ser la llave a un trabajo. Cada CV debe estar adaptado al puesto y a la empresa para la que te postulas. Además, la creatividad cotiza al alza: cuanto más innovadora sea tu carta de presentación, más posibilidades tendrás de ser seleccionado.
- En la entrevista es esencial conocer bien el puesto que se ofrece y la empresa para la que se opta. Además, lo ideal es dar respuestas sinceras y mostrar entusiasmo por la oportunidad.
Darse a conocer es tan importante como los conocimientos que tengas. Disponer de un título universitario puede ser papel mojado si no sabes cómo y con quién relacionarte. Hacer networking y pasearte por las ferias del sector que te interesa son una buena manera de crear una red de contactos que te abra las puertas del empleo.
- La marca personal  será tu seña de identidad. Y tu huella digital es tan importante como la impresión que dejas en una conversación en persona. Cuidado con el uso que haces de las redes sociales.

Fuente: http://www.expansion.com/2014/06/24/emprendedores-empleo/mercado-laboral/1403631222.html?cid=SIN8901

domingo, 15 de junio de 2014

"El país que no emplea a su talento joven se vuelve idiota"

"El país que no emplea a su talento joven se vuelve idiota" 

Jack Steimberger Nobel de Física 



"El país que no emplea a su talento joven se vuelve idiota"


Foto: Xavier Gómez


LLUÍS AMIGUET

Jerarquía o talento
Una sociedad que aprecia más los resultados que las jerarquías por propio interés da oportunidades a sus jóvenes. Así, el principio de Steinberger "Los jóvenes son más inteligentes" les permite alcanzar cierto poder de decisión en beneficio de todos. Pero si en un país el cargo cuenta más que la eficacia, ya pueden proclamar ministros las excelencias del I+D, que con la mitad de nuestros jóvenes en paro no seremos competitivos. En ciencias exactas destacan los jóvenes, porque nada puede decir el catedrático si es el becario el que resuelve el problema. En política, sólo hay que recordar la edad de los protagonistas de la transición y la de quienes ahora impiden otra.


Me han dicho que aún va usted al CERN, el acelerador de partículas, en bicicleta y que todavía investiga en astrofísica.
Le han dicho mal, porque me interesa la astrofísica, cierto, pero ya no hago ninguna aportación de interés.


Pues yo le veo en forma.
Tonterías. La verdad es que los jóvenes son mucho más inteligentes.


Son más jóvenes. Eso seguro.
A los 20 años, los humanos somos más inteligentes que a los 30 y a los 30 que a los 40.


Dicen que en ciencias exactas es así, pero en ciencias sociales y humanidades...
¡Son más inteligentes los jóvenes en todo! Y no hablo por hablar. Le hablo desde mi experiencia.


Cuéntenos.
Conocí y traté con cierta asiduidad a Einstein en Princeton, cuando él ya tenía 70 años y no estaba al día de los avances de la física del momento.


¿Qué edad fue la del mejor Einstein?
Entre los 25 y los 50 hizo su trabajo más interesante. A los 50 se descubrió la mecánica cuántica, pero ya no pudo comprenderla y por lo tanto hacer alguna aportación a su desarrollo.


Usted hizo cosas a los 50.
¡No me compare con Einstein! Ni yo tampoco me comparo, desde luego.



¿No ha habido alguna excepción? ¿Algún físico brillante después de los 50?
También conocí bien a Heisenberg, que había hecho grandes cosas a los 40 e incluso a los 50 años, pero luego... En fin, simplemente tenemos que admitir que los jóvenes son más competentes.


¿En todos los campos?
No creo que dependa de los campos, sino de las inteligencias: más jóvenes, mejores.


Pues aquí en España y Catalunya tenemos a la mitad de los jóvenes en paro.
Pues están ustedes desaprovechando el doble del talento que aprovechan.



¿Por qué cree usted que una sociedad llega a desaprovechar a los mejores?
Porque valora las jerarquías más que los resultados y el talento. Y el país que no emplea a su talento joven se vuelve idiota.



¿En qué sentido?
En el de que hay jerarquías que se apropian, por la posición que ocupan simplemente y no por los resultados que obtienen, de las recompensas y méritos. Esas jerarquías suelen ser gerontocráticas e impiden a los jóvenes llegar a posiciones de toma de decisiones. Así toda la sociedad se empobrece al no sacar partido a sus mejores talentos.


¿No encuentra nada positivo en la ancianidad o al menos la madurez?
La respuesta es no.


¿Hay alguien mayor a quien sin embargo usted haya admirado y creído mejor?
Mi gran maestro, Enrico Fermi.



Otro genio.
Y sin embargo jamás hizo nada por brillar personalmente. Simplemente, amaba el conocimiento y la ciencia, y por eso destacaba. Pero nunca persiguió el reconocimiento. Se lo encontraba. Cuando aprendía algo, no lo aprendía, lo aprehendía. No dejaba de darle vueltas hasta que lo poseía, lo deconstruía y volvía a construirlo hasta dominarlo.


¿Y sabía enseñarles a hacer lo mismo?
Mejor aún: le veíamos hacerlo. El ejemplo no es el mejor modo de enseñar: es el único. Fermi iba con una libretita siempre en la que apuntaba todo. Yo lo intenté, pero al final de cada día la llevaba vacía a casa.


¿Grandes físicos, grandes personas?
También trabajé con Oppenheimer y no le importaba en absoluto si aprendíamos o no. Éramos sus ayudantes, no sus discípulos. Y él no era un científico en el sentido ético: no le importaba tanto comprender algo como que todos creyéramos que lo sabía.


Fue el artífice de la bomba atómica.
Yo trabajé con él cuando ya era el director de Los Álamos: un mero gestor.



¿Sabía usted lo de la bomba?
Yo no supe nada del proyecto Manhattan y me opuse a la escalada nuclear y a la investigación y el desarrollo de armas nucleares, como comprobará si estudia mi biografía.



Lo he visto, y además diserta usted aquí a favor del desarme.
Siempre fui y aún soy un activista en contra de esa estupidez y de la guerra fría.



¿No le da miedo que el conflicto de Ucrania desemboque en otra guerra fría?
Putin no quiere una guerra. Simplemente Occidente le ha empujado hasta un límite que no podía aceptar: ceder Crimea a la OTAN y con ella la soberanía de Rusia. Simplemente no quiere a Ucrania en la OTAN, y si yo fuera ruso, tampoco la querría.



Pues tiene un buen arsenal nuclear.
Nunca lo usará. Al final se concertará el modo de convertir a Ucrania en el punto de encuentro de Rusia y Occidente sin sumisiones. Es lo que debería haber sido, pero la OTAN lo quería todo y a Rusia sometida y postrada como con Yeltsin.



Dirá lo que quiera: usted está en forma.
Ya no aportaré nada, pero estudio astrofísica: las radiaciones de fondo de microondas del universo, y eso requiere saber relatividad general e hidrodinámica.

Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20140516/54406972691/el-pais-que-no-emplea-a-su-talento-joven-se-vuelve-idiota.html

miércoles, 4 de junio de 2014

democracia Vs zombicracia

Lecturas para los temas: DEMOCRACIA VS ZOMBICRACIA 
Otras lecturas:

https://www.youtube.com/watch?v=DEzdfxwgQVw&feature=youtu.be
https://www.youtube.com/watch?v=DEzdfxwgQVw&feature=youtu.be

martes, 27 de mayo de 2014

El chisme, ¿el mayor enemigo laboral?: siete de cada 10 empleados lo califican como violencia

El chisme, ¿el mayor enemigo laboral?: siete de cada 10 empleados lo califican como violencia

 “Si hay confianza entre los compañeros, no debería haber chisme”, eso dice la cultura popular, sin embargo, la realidad es otra. El rumor es la práctica más antigua y es utilizada para aventajar a alguien, dejarle en mal lugar o solo por diversión. En el ambiente laboral, el chisme se ha convertido en el mayor enemigo. Un reciente estudio demostró que siete de cada 10 empleados lo consideran como una forma de violencia laboral.
Los rumores “son proposiciones para ser creídas que se transmiten de persona a persona, habitualmente de forma oral, sin que existan datos para comprobar su veracidad. Se trata de especulaciones no confirmadas que se intentan dar por ciertas con un objetivo determinado, y que condicionan el comportamiento de los demás por encima de la información objetiva”, así lo definen en la internet.
Recientemente, la empresa Adecco demostró que siete de cada 10 empleados consideran el chisme como una forma de violencia en el trabajo, afectando el desarrollo natural de la dinámica labora. Según estos resultados, cinco de cada 10 personas tratan de no involucrarse en un rumor y solo una de cada 10 sabe que la empresa lleva a cabo planes para combatirlo.
Otra investigación realizada por la empresa estadounidense Randstad demostró que el chisme o rumor es la práctica que lidera los centros laborales.
“Si hay una persona que se la pasa hablando mal de los demás eso va a influir directamente en la relación laboral. Los chismes llevan a los rumores, los rumores al conflicto y el conflicto al problema general”, señaló el Iván Yánez, trabajador, al ser consultado por el equipo de Noticias24.
Sam Chapman, investigador y creador del libro “The No Gossip Zone” afirma que las murmuraciones son herramientas que ciertos empleados utilizan en ocasiones determinadas para avanzar en su carrera. “Eso es algo nefasto porque el rumor iniciado puede revertirse a corto o largo plazo en contra de la persona“.
Sergio Castellanos, Licenciado en Psicología Social de la Universidad Metropolitana, coincidió con Chapman y afirmó que los rumores “son facetas inherentes de la dinámica comunicacional de los seres humanos” y que son utilizados como medio de información y a su vez como medio de difamación.
Explicó que los problemas de chismes en todos los entornos se remontan a la niñez de cada individuo, etapa en la que en algún momento fue sometido a malos tratos o estuvo involucrado en rumores. “Esta puede ser una de las razones por las cuales esta conducta sea frecuente”, agregó.
Aclaró que en el campo laboral, factores como la envidia, el odio, el miedo al cambio y la competitividad son determinantes en el comportamiento de los trabajadores. “En los trabajos aplica directamente la frase coloquial ‘quítate tú para ponerme yo’, debido a que la información de un individuo puede ser usada en su contra si ayuda a otro a conseguir lo que quiere”.
“Los comentarios son más negativos que positivos. Si transformáramos lo negativo en positivo,la empresa saliera adelante y fuéramos más productivos. Yo hago caso omiso a los chismes porque sé que de allí no se puede sacar nada bueno y al final no se cosecha nada”, afirmó Mayra Peláez.

Personas que promueven el chisme

Foto: Dreamstime
Cuando el chisme se convierte en una acción cotidiana, la rutina laboral se enturbia y comienzan los conflictos dentro de los equipos de trabajo. Muchas son las maneras de determinar cuál es el foco que siembra la zozobra, y estos pueden ser algunos de ellos:
El jefe: los trabajadores concuerdan en que si el jefe es la persona que comienza a practicar una conducta de rumor dentro del círculo laboral, ellos se sienten con la autoridad suficiente para desarrollar este tipo de comunicación inefectiva.
Los conflictivos: Este tipo de personas se caracterizan por demostrar su rabia con ataques públicos directos, improperios en contra de una persona, insultos y escenarios en donde el entorno laboral se entera del problema.
El hipócrita: Este enemigo laboral se caracteriza por dañar la imagen de los compañeros a través de rumores falsos que van regándose “de boca en boca”.
El “soplón”: Este tipo de personas mantiene una actitud bajo perfil en el desarrollo de cualquier situación y ataca cuando una persona comete un error y le cuenta la situación con detalle al jefe.
El que “busca aliados”: Este tipo de enemigo se caracteriza por agruparse con un compañero para atacar. Es un individuo que por medio de críticas profesionales y personales, busca hacer la vida imposible a un tercero, insultándolo y satanizándolo, no sólo en la oficina, sino en ambientes neutrales y en actividades de integración.

¿Cómo combatirlo?

Diversos especialistas en esta materia aseguran que mantener una clara comunicación con los trabajadores es vital para el buen desenvolvimiento del grupo. El jefe debe promover las prácticas en donde los empleados se sientan incluidos a la dinámica de la empresa, sin necesidad de insertarlos en los círculos privados de la organización.
Una de las maneras más eficaces es visitar a uno de los miembros del personal o del equipo de trabajo, debido a que uno de ellos puede verse más tentado a compartir sus preocupaciones.
Otra forma es “mantener las puertas abiertas” con el equipo ya que los trabajadores se tornan ansiosos ante las reuniones a puerta cerrada de los jefes. A mayor accesibilidad, mejor comportamiento.
Es importante “separar la manzana de la discordia”, ya que con esto la persona encargada de esparcir los rumores negativos es enfrentada y obligada a dejar de llevar a cabo estas malas prácticas.
Finalmente, el jefe debe “enseñar con el ejemplo” y evitar decir cosas acerca de otros que no sería capaz de decir personalmente. Asimismo, debe dejar saber a sus empleados que es lo él esperaría de ellos.